miércoles, 12 de diciembre de 2018
Prevención
Dado que no se conoce la etiología es difícil
establecer protocolos de prevención con
evidencia científica. La alimentación con
leche materna y la dieta enteral trófica suelen
constituir una práctica habitual en la
población de riesgo. No existe evidencia
científica de que la variación en el incremento
del volumen de alimentación enteral
juegue un papel en la prevención. Sin embargo,
la pauta de alimentación idónea para
el prematuro sigue siendo motivo de controversia.
La utilización de corticoides para la maduración
del feto no se ha demostrado que disminuya
la incidencia de ENN
Otras medidas terapéuticas como la utilización
de IgA, Eritropoyetina recombinante
humana, antibióticos orales y los pro-, pre y
postbióticos, son de eficacia todavía no probada
. Recientemente se han publicado estudios
sobre la importancia de la resistencia
del flujo mesentérico, durante el primer día
de vida y el desarrollo de ENN.
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